Si has nacido entre el 23 de julio y el 22 de agosto, efectivamente eres Leo. Eres un signo fijo y de fuego regido por el Sol, el quinto signo del Zodiaco, en oposición con Acuario, y recibes tu nombre de la constelación Leo (el león). Al igual que el rey de la selva, tú también vienes a reinar: eres el que dirige, el que inspira, el que brilla. Siempre te sales con la tuya, con esa sonrisa que desarma y una pequeña dosis de orgullo que hace que nadie se atreva a decirte que no.
Lo mejor para que no rujas es tenerte contento. Te encanta que reconozcan lo bien que haces las cosas, que te digan que nadie es capaz de superarte. Y sí, lo amas —¿y qué hay de malo en eso?—. No existe ningún Leo sin carisma, sin don de gentes o sin magnetismo social. Quizás al principio puedas parecer reservado, pero pronto aparece tu esencia: brillante, expansiva, llena de vida. Haces amigos con facilidad y disfrutas de conocer gente nueva cada día.
Eres arrebatado, tanto para lo bueno como para lo malo. Odias que te den órdenes o que hieran tu orgullo. Tu reacción puede ser feroz, y lo sabes. Un Leo no pasa desapercibido: tarde o temprano, te conviertes en el centro de atención de cualquier reunión. Tienes ese algo que atrae las miradas y que genera admiración. Algunos te adoran, otros te envidian, pero jamás dejarás a nadie indiferente. La mediocridad no está hecha para ti.
Eres astuto y estratega. Tus decisiones no son impulsivas, sino calculadas. No pierdes el tiempo en cosas que no te aportan y sabes organizar como nadie. Liderar es tu naturaleza. Desde siempre, te mueves con confianza y autoridad, sabiendo cómo guiar a los demás sin apenas esfuerzo. Tus palabras pueden sonar duras o directas, pero tienen el poder de convencer y motivar.
Cuando alguien te hiere, puedes llegar a perdonar, sí, pero solo cuando ves arrepentimiento y el orgullo del otro queda a tus pies. Entonces tu corazón, noble y generoso, vuelve a brillar. No soportas depender de nadie; prefieres ser tú quien sostiene a los demás. Y aunque a veces protestes con frases como “si no es por mí, nada de esto saldría bien”, en el fondo sabes que tienes razón más veces de las que quisieras admitir.
Te encanta tener el mando, ser el que guía, el que marca el rumbo. Pero cuando alguien intenta ayudarte, tu orgullo suele responder con un “déjalo, ya lo hago yo”. Eres independiente, fuerte y difícil de influenciar. Rara vez pides consejo, porque sabes exactamente lo que haces. Como buen signo fijo, tus metas son firmes y tu voluntad inquebrantable. Puedes apartar a otros de su camino si interponen el suyo al tuyo. Porque no hay duda, Leo: tú eres el Rey.
Resumen de Leo:
Elemento: Fuego
Planeta regente: Sol
Polaridad: Masculina
Cualidad: Fija
Color: Dorado, naranja, amarillo intenso
Lema: “Yo brillo porque nací para hacerlo.”